APRENDER Y ATREVERSE A PENSAR BIEN
      RECETARIO útil y oportuno para no pensar como tont@s


      8. LA NECESIDAD DE LA DIALÉCTICA:

      Pero nunca podemos contentarnos con acostumbrar a nuestra mente a aplicar esos consejos mínimos. Son necesarios, pero INSUFICIENTES. La capacidad de comprensión de un problema súbito, de una realidad compleja, cambiante, con muchas partes suyas funcionando con ritmos diferentes y conectadas entre ellas por múltiples vías bastantes de las cuales parecen no existir, un problema así -todos los problemas SON así- exige un MÉTODO GLOBAL de pensamiento adecuado. Tampoco sirven sólo los cursos de pensar "correctamente", de memorizar, de lectura rápida, de aprender a hacer mapas y redes mentales, etc. Estos cursos son necesarios porque enseñan a utilizar capacidades intelectuales abandonadas o adormecidas por el desastroso sistema educativo.

      Pero esos cursos no muerden el hueso del pensamiento creativo y crítico. Ofrecen técnicas para resolver la lentitud del pensar de todo ser humano, opresor u oprimid@. Muchos cursos nombran a empresarios, políticos, militares que han estudiado con ellos. Hitler dejaba alucinados por su portentosa y rápida memoria a los muy formados generales de Estado Mayor de la Werhmacht. En academias militares, universidades y centros privados se enseñan "juegos de estrategia", etc., que emplean rápida, planificada y ágilmente diversos pasos para llegar a un fin. No confundamos técnica de pensamiento con método de pensamiento. Ambas se aprenden. Pero la garantía de calidad se logra con el método, mientras que la técnica ayuda a la cantidad. Se interrelacionan, la técnica puede convertirse en método y viceversa, pero lo fundamental es la metodología.

      8.1. ¿Cuál es el método más adecuado para conocer una realidad cambiante, contradictoria y compleja, y además, por el mismo precio, transformarla? La dialéctica materialista. La dialéctica es tan vieja como el pensamiento, y tan nueva como todos los descubrimientos científicos. El pensamiento vulgar, tradicional ve cualquier cosa como su fuera una fotografía, algo inmóvil, aislado en su enmarque, con los límites fijos por el encuadre de la cámara. Un método que lo usamos para muchas cosas. Pero tiene sus restricciones que comprendemos inmediatamente al ver una película, en movimiento, con apertura de espacios, con muchos personajes que salen y entran, y con escenarios nuevos, cambiantes. Pero la película no puede enseñarnos las tres dimensiones de un objeto, aun siendo mejor que la fotografía. El método del holograma resuelve esas limitaciones: ve las cosas en su tridimensionalidad, en su totalidad y volumen en movimiento, en sus componentes internos... Dominar el holograma es más costoso que la película y mucho más que la fotografía, pero sus prestaciones son muy superiores. La dialéctica incluye en su interior a la fotografía, al cine y al holograma, y con el avance del conocimiento, ampliará sus recursos de comprensión.

      8.2 VIVIMOS gracias a leyes dialécticas. Hace 300.000 años el/la pithecantropus pekinensis se cansó de comer crudo y pasar un frío que helaba el moco. Desconocía la ley de la UNIDAD Y LUCHA DE CONTRARIOS: no hay fuego sin madera. Para vivir mejor necesitaba leños que desaparecían en y por el fuego. No sabía cómo hacer fuego pero lo mantenía "vivo" echándole leña. Desconocía la materialidad del pensamiento, pero intuía que para pensar tenía que comer, y para comer tenía que hacer muchas cosas con sus manos. Miles de años después, otros seres más evolucionados desconocían la ley del AUMENTO CUANTITATIVO Y SALTO CUALITATIVO, pero frotaban la madera y al aumentar la fricción surgía la llama. Sin saberlo ell@s actuaba la ley de la APARICIÓN DE LO NUEVO: el fuego era el centro de la vida grupal, y había que atenderlo para cocinar, calentarse y secarse, ahuyentar a las fieras, tener luz en las noches... Con ese fuego alumbraban el interior de las cavernas en las que pintaban animales, signos y manos con sus dedos claramente diferenciados. La antropología sabe que el dominio del fuego y la especialización de las manos han sido decisivos en la hominización.

      Somos humanos por una dialéctica material como es la combustión que únicamente ahora empezamos a conocer científicamente y la especialización de las manos, ambos procesos dialécticamente unidos a la bipedización y surgimiento cualitativo del lenguaje. L@s humanos veían en el fuego algo vivo, en movimiento permanente, pleno de contrastes, formas, colores e intensidades según los casos. Todo ello les exigía usar un pensamiento dialéctico inconsciente. Las manos eran algo imprescindible y unido a la materialidad del pensamiento, aunque no lo supieran. La dialéctica imponía así su reinado aunque se desconociese su existencia. Más tarde, como resultado de esa objetividad material, con las deficiencias de la época, Anaxágoras (500-428 adne) dijo que el hombre era inteligente porque tenía manos, que el sol era una piedra calentada al rojo vivo por el fuego, y que la luna era una piedra fría.

      Además, aprendieron que en los problemas suele haber una CONTRADICCIÓN PRINCIPAL. En ciertos períodos el problema de la leña era sustituido por el de la migración de animales con los peligros y posibilidades de comida extra que suponía: era la contradicción principal en esos momentos, y la supervivencia dependía de su respuesta. También sabían que uno de los componentes del problema podía ser el ASPECTO PRINCIPAL DE LA CONTRADICCIÓN. En determinadas épocas, la leña estaba muy húmeda y debían resolver ese aspecto principal y la almacenaban para que se secase. También aprendieron que si querían cazar animales gregarios debían romper su formación aumentando el miedo hasta que una parte de la manada echaba a correr despavorida. No lo sabían pero aplicaban la dialéctica del PUNTO O ESLABÓN DÉBIL DE LA CONTRADICCIÓN, el que permite forzar el salto cualitativo. El eslabón débil existía, aunque no lo supieran, porque la realidad era -ES- una TOTALIDAD CARGADA DE CONTRADICCIONES EN MOVIMIENTO. Nuestros antepasados aprendieron poco a poco que existían CONTRADICCIONES INTERNAS a su propia e inmediata existencia, y CONDICIONANTES EXTERNOS causados por factores que desconocían o conocían muy poco. Pero llegaron a crear una impresionante y bella concepción integral de la naturaleza en las que ell@s eran sólo una parte. Hoy nos obnubilan sus restos y su intuición del pensamiento integral, ecológico y dialéctico.

      8.3. El ejemplo del fuego -que es más que un ejemplo- muestra cómo la dialéctica del pensamiento es un momento interno y específico de la totalidad natural de la que la especie humana es sólo una parte. Por eso, conforme evolucionaba la especie la naturaleza era afectada por su crecimiento. Otra vez funcionaba la dialéctica pero a una escala superior. Se transformaban tierras, talaban bosques, desertizaban zonas, cruzaban y seleccionaban especies vegetales y animales. La unidad y lucha de contrarios se mostraba ahora mediante el impacto humano contra el medio natural. El aumento cuantitativo y salto cualitativo aparecía ahora como proliferación incontenible de colectivos que poblaron la tierra. La aparición de lo nuevo adquirió muchas formas, incluida el estancamiento, retroceso y desaparición de impresionantes civilizaciones cuyos restos siguen maravillándonos. Surgió el patriarcado, la escisión mente-mano, el excedente colectivo, la esclavitud, el alfabeto, el dinero y las contradicciones se multiplicaron.

      Las religiones y las filosofías materialistas, en PUGNA PERMANENTE no tenían más remedio que expresar con el lenguaje de la época esa dialéctica. El pensamiento APRENDIÓ de las nuevas contradicciones interhumanas y RESPONDIÓ a ellas con utopías y mitos. Se agudizaron las luchas y guerras materiales y filosóficas desde el siglo -VI en Grecia, India y China. Las fuerzas opresoras no podían negar la dialéctica del pensamiento, y se dedicaron a mutilarla y tergiversarla ayudados por el pobre conocimiento protocientífico de la época. En Grecia, la dialéctica fue reducida a la confrontación de ideas; en China al cambio cerrado del círculo del ying-yang, y en India a los ciclos de las reencarnaciones. La dialéctica, al no poder desarrollarse más pero al no poder ser tampoco negada en sus rudimentos, se presentaba mutilada, ideal, circular.

      8.3.- Todavía hoy, cuando toda la ciencia confirma la dialecticidad del mundo, muchas personas sienten profundas dificultades para aprender y aplicar un método de pensamiento mucho más sencillo de lo que se cree sin base alguna. Ello es debido a que la dialéctica es demoledora pues indica cómo todas las cosas aparecen, crecen y desaparecen. Pensar dialécticamente es pensar en que todo es finito, tiene un fin porque está corroído por sus contradicciones internas y afectado por las contradicciones externas. Pensar dialécticamente, ya lo hemos dicho, es saber que nada está aislado ni permanece inmutable en su soledad incomunicada. Se comprende de inmediato que un método así de explícito, crudo y directo, que no se calla, es, además de REVOLUCIONARIO POR ESENCIA, imposible de aceptar para las personas que no quieren o no se atreven a pensar por sí mismas y a enfrentarse a lo establecido.

      Nos han educado en la mansedumbre de lo estático, de lo que no cambia ni desaparece, de lo que dicen que existe desde siempre y para siempre. Tal seguridad nos reconforta en nuestra inseguridad. Tal certidumbre dogmática nos libra de la incertidumbre crítica de nuestra existencia amarga y difícil. ¿Para qué comernos el coco si "todo está dicho", si "no hay nada nuevo bajo el sol", si "dios aprieta pero no ahoga", si "siempre ha habido ricos y pobres", si... Este miedo a pensar, que es parte esencial del miedo a la libertad, es uno de los peores enemigos de la dialéctica.

      8.4. No hay que minusvalorar el efecto narcótico de esa forma de pensar que niega la unidad y lucha de contrarios, el salto cualitativo y el inicio de nuevos procesos, siempre dentro de una metodología que ve como esenciales el movimiento permanente y la permanente interacción de todas las cosas. Tampoco hay que sobrevalorar ese impacto y reducir el pensamiento no dialéctico, formalista, a un simple problema de alienación e impotencia psicológica. Este pensamiento, llamado lógica formal o bivalente y sistematizado por Aristóteles, ha sido durante siglos la pieza maestra de la cultura selecta occidental, hasta ser superada por los avances científico-filosóficos. Superada no quiere decir expulsada del buen pensamiento. Esta lógica sigue siendo necesaria. En nuestro pensamiento vulgar usamos, y pésimamente por cierto, la lógica formal en sus cuatro leyes: de identidad, de no contradicción, del tercero excluido, y de la razón suficiente. Estas leyes corresponden a un conocimiento muy simple y limitado, deductivo, pero incapaz de penetrar en los procesos contradictorios, complejos y cambiantes.

      Pero lo malo de la lógica formal es que legitima un pensamiento fotográfico, que en su aplicación común tiene las siguientes características: principio de identidad, que niega el cambio y movimiento de las cosas y que absorbe al principio de continuidad que dice que las cosas siguen siendo siempre las mismas. En la práctica usamos ambos principios separados o juntos según los casos y los momentos. El principio de no interrelación, que sostiene el aislamiento de las cosas, su incomunicación. Por último, como síntesis, el principio de no contradicción que niega las contradicciones internas de las cosas y que separa absolutamente las contradicciones externas entre las cosas y procesos. Son tópicos formalistas de interpretación que, desconociendo el uso riguroso de la lógica formal en la que se amparan, interpretan la vida real desde esas miopías conservadoras e idean un modelo de futuro tan muerto como el presente.

      8.5. Es obvio que este método REFUERZA a los intereses opresores y las ideas religiosas y sus dogmas. ¿Imaginamos un dios, o un poder, o cualquier opresión, que admita conscientemente su propia desaparición y extinción? Vemos así las causas del rechazo de la dialéctica por el poder y su pensamiento formal. Pensadores, filósofos, científicos, artistas... han dejado obras en las que la dialéctica asoma por todas partes, pero lo niegan. Con el materialismo sucede otro tanto: como los ateos terminaban en galeras, destierro, cárcel u hogueras, intentaron protegerse en el agnosticismo. "Sí pero no". Vergonzante y contradictoria excusa para no reconocer su uso de la dialéctica y del materialismo. Un ejemplo entre mil es el de Galileo. Amenazado por la Iglesia tuvo que abjurar de sus descubrimientos; pero cuentan que, sin embargo, al estar genuflexo y humillado ante el poder, murmuró por lo bajo que pese a todo la Tierra se movía.

      Han sido, empero, los reformistas que se han ido desgajando de la lucha revolucionaria, quienes más duramente han dicho que la dialéctica es el envenenamiento hegeliano del marxismo, y hay que expurgarle de todo resto de dialéctica; también que la revolución violenta ya no es factible y hay que dedicarse a las reformas graduales, y que además, la teoría del valor-trabajo y la ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio son indemostrables y falsas. Ha habido y hay más "argumentos" pero éstos son constantes y conectan directamente con el rechazo de la dialéctica, y de su función clave. Ahora bien, los avances en metodología científica, en múltiples, diversas e interrelacionadas lógicas (matemáticas, polivalentes, paraconscientes, constructivas, deónticas, bivalentes o formales, intuicionistas, positivas...), en teoría de los juegos, de los modelos, de la elección racional, etcétera, estos avances, dado que se producen contradiciendo y enriqueciendo al saber existente, CONFIRMAN LA NATURALEZA DIALÉCTICA DEL PENSAMIENTO.

      8.6. La dialéctica se caracteriza por mostrar que el futuro de la sociedad no está predeterminado ineluctable e inevitablemente. Al contrario. En el nivel social, humano, la dialéctica insiste en que la TENDENCIA de la resolución de la lucha de contrarios, de los saltos cualitativos y del nacimiento de lo nuevo, esa tendencia es hacia el progreso humano PERO EXISTEN CONTRADICCIONES QUE PRESIONAN EN EL SENTIDO OPUESTO. La dialéctica no rechaza la posibilidad del estancamiento y del retroceso, LA CONFIRMA. Lo que hace es mostrar que la acción humana es DECISIVA PARA INCLINAR la balanza de las contradicciones en un sentido u otro EN EL MOMENTO DECISIVO DE BIFURCACIÓN O DE TRILEMA. Inclinar la balanza quiere decir añadir la fuerza consciente humana para que tal o cual solución se imponga sobre la contraria. Toda la teoría fuerte, práctica y revolucionaria INSISTE DESESPERADAMENTE en este elemental fundamento: la especie humana hace su historia en condiciones impuestas por el pasado, pero con la posibilidad mayor o menor de condicionar el futuro. Los momentos de intervención, de guiar en uno u otro sentido el futuro, son los momentos revolucionarios que pueden durar pocos o muchos años.

      La posibilidad de determinar conscientemente el futuro en los momentos cruciales, cuando la sociedad o una persona están ante un "cruce de caminos", teniendo que elegir entre dos o varios, esa elección es ejercer la libertad mediante la praxis. La dialéctica tiene claras ventajas sobre el pensamiento formal en esos momentos. Con anterioridad, permite un más exacto conocimiento de la realidad, de sus características, problemas internos, ritmos evolutivos y posibilidades de salida. Durante la crisis, permite identificar mejor las contradicciones y obstáculos decisivos, priorizándolos sobre los secundarios, indicando dónde hay que hacer más presión. Con posterioridad, la dialéctica no se duerme en los laureles, sino que ya desde el mismo momento señala los gérmenes de nuevas contradicciones y problemas que exigen nuevos pensamientos y soluciones.

      La capacidad de actuar permanentemente nace de que el pensamiento usa categorías básicas anteriormente vistas: ley; verdad y error; conocido y desconocido; necesidad y casualidad; causa y efecto; esencia y fenómeno; realidad y posibilidad; concreto y abstracto; absoluto y relativo; histórico y lógico; singular, particular y universal; inmediato y mediato; análisis y síntesis, deducción e inducción, etcétera. Las categorías del pensamiento se han formado en la práctica vital de nuestra especie. Son ESENCIALMENTE dialécticas. Permiten profundizar en TODOS los problemas de la vida y conocer mejor sus tendencias de futuro. Esas categorías reflejan la contradicción abierta, no cerrada, y el momento del salto consciente en el nivel que sea. Si la realidad estuviera cerrada, predeterminada fatal y trágicamente, esas categorías elementales que usamos desconociendo su dialecticidad, no existirían.

      8.7. Sin embargo, la dialéctica tiene sus propias exigencias de método. Muchas de ellas las hemos visto ya durante la exposición. Pero hay una elemental que nace de su misma naturaleza: dado que la dialéctica sólo es tal si penetra en el problema que estudia y si, DESDE DENTRO DE SUS CONTRADICCIONES, CAPTA SUS FUERZAS MOTRICES, si esta exigencia va unida a su esencial naturaleza, quien la aplique DEBE CONOCER TODO LO POSIBLE SOBRE LA IDENTIDAD HISTÓRICA del problema tratado. Cuanto más conozca esa identidad histórica -en sí misma en contradicción y cambio- en mejores condiciones se estará para conocer e incidir en el problema.

      La formación teórica global es así un requisito incondicional. Pero no sólo esa formación. Para muchas izquierdas la formación es frío intelectualismo memorístico y erudito, sin capacidad creativa alguna e impotente para conocer la naturaleza del problema precisamente porque olvidan esa GLOBALIDAD O TOTALIDAD. ¿Qué quiere decir eso? Un ejemplo nos ayuda: no se puede conocer la naturaleza de la agresión española y francesa, y las respuestas defensivas vascas si, aparte de conocer la lucha de clases interna a l@s vasc@s y todo lo que ello supone, SE DESCONOCE EL SUBSUELO PROFUNDO Y LAS HONDAS RAÍCES LINGÜÍSTICO-CULTURALES PUESTAS EN AL BORDE DEL EXTERMINIO POR LAS INVASIONES EXTRANJERAS.

      Queremos decir que si la dialéctica no profundiza hasta el interior de las fuerzas decisivas para l@s invadid@s, si se queda en estratos socioeconómicos y sociopolíticos, NECESARIAS PERO INSUFICIENTES, fracasará a la larga. De hecho eso es lo que ha pasado a todos aquellos que han menospreciado o despreciado esas raíces. Sin embargo, los buenos dialécticos se han caracterizado por aprender y conocer esas fuerzas lingüístico-culturales, y otras, como condición de solidez y agilidad de su pensamiento. Los buenos dialécticos, según situaciones y posibilidades, se han esforzado en aprender la lengua y conocer muy de cerca la historia y la cultura de l@s invadid@s, si el problema era ese. Si era cualquier otra opresión, también se han esforzado en el mismo objetivo.

      La dialéctica exige conocer las raíces de cualquier problema porque ella es en sí misma radical, y no puede haber radicalidad si no se llega al fondo de los problemas. La dialéctica no afirma que lo socioeconómico sea secundario: sostiene que lo socioeconómico es más amplio, complejo e interdependiente de lo que se cree desde el determinismo economicista. Y partiendo de esas precauciones exige que lo socioeconómico sea más profundamente conocido A LA LUZ DE OTROS PROBLEMAS INSEPARABLEMENTE UNIDOS A ÉL POR LA MISMA EVOLUCIÓN HISTÓRICA. Desde el pensamiento vulgar, que reduce el origen y centro de todo a la economía o a dios, al ser o a la idea; o al individualismo, o a cualquier otro "motor único" como la moral, o la justicia, o... para este simplismo resulta imposible pensar que la realidad es más compleja de lo que aparenta y que nuestro pensamiento debe y puede ser tan complejo, por lo menos, como la realidad. Por algo Prigogine escribió sobre el elogio de la complejidad.

      PREGUNTAS:

      8-A: ¿CONOCES ALGO QUE SEA NO CONTRADICTORIO?

      8-B: ¿QUÉ ES LA IDENTIDAD?

      8-C: ¿CUÁL ES LA IDENTIDAD VASCA?

      8-D: ¿CUÁL ES LA COMPLEJIDAD VASCA?

      8-E: ¿EXISTE ALGUNA CONTRADICCIÓN PRINCIPAL VASCA?

      8-F: ¿QUÉ CONTRADICCIONES INTERNAS VASCAS VES?

      8-G: ¿QUÉ ASPECTOS PRINCIPALES TIENEN ESAS CONTRADICCIONES?

      8-H: ¿QUÉ PUNTOS DÉBILES PUEDEN TENER?

      8-I: ¿QUÉ SOLUCIONES PUEDEN O DEBEN TENER?

      8-J: ¿POR QUÉ LA DIFERENCIA ENTRE "PUEDEN" O "DEBEN"?

      8-K: ¿QUÉ SON LA POSIBILIDAD, NECESIDAD Y LIBERTAD?

      8-L: ¿ESTAMOS "CONDENADOS A VENCER"?

      8-M: ¿QUÉ CONTRADICCIONES TIENES TÚ MISM@?

      8-N: ¿POR QUÉ TE HAS CALLADO VARIAS DE ELLAS?

      8-Ñ: ¿QUÉ CRÍTICAS A LA DIALÉCTICA CONOCES?

      8-O: ¿POR QUÉ HAS ESTUDIADO TAN POCO LA DIALÉCTICA?

      8-P: ¿DEMUESTRA LA DIALÉCTICA LA NO EXISTENCIA DE DIOSES?

      8-Q: ¿SIRVE DE ALGO SER ATEO?


      9. PRECAUCIÓN OBLIGADA: ¿QUIÉN SALE GANANDO?

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